miércoles, 14 de febrero de 2018

AVISTAMIENTOS DE AVUTARDAS (XXV)


Y llegados a este punto, nos tenemos que preguntar lo siguiente: ¿puede la avutarda, con ese nombre, ser puntual en su cita con el amor durante su periodo reproductivo?

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martes, 13 de febrero de 2018

AVISTAMIENTOS DE AVUTARDAS (XXIV)


Cuando llega el carnaval al áspero páramo los animalillos se disfrazan de otros animalillos. Hace unos años los lobos y los gamos intercambiaron disfraces, en lo que fue una treta de los hambrientos lobos para darse un banquete. Ni que decir tiene que los naturalistas se quedaron perplejos cuando vieron algo tan inaudito como gamos que devoraban lobos. Los ecologistas en seguida lo achacaron al cambio climático. La prensa, por su parte, responsabilizó a la injerencia rusa.

Este año los topillos se han disfrazado de avutardas y las avutardas de topillos. Por supuesto, como los topillos son de un tamaño muy inferior al de la avutarda han tenido que meterse al menos una docena en cada disfraz de avutarda. Las avutardas por su parte han solucionado el problema del tamaño disfrazando de topillo a sus polluelos. Ya se sabe lo mucho que disfrutan del Carnaval los más jóvenes. Y como esto ha hecho que la comarca donde habita la avutarda se llene de falsos topillos y el feudo del topillo se llene de falsas avutardas, las dos comarcas antagónicas están al borde de la guerra pues se acusan mutuamente de pretender borrar del mapa las señas de identidad del otro.

Este cambio de papeles también ha acabado por ponerse de moda entre los seres humanos. Así, el pasado Carnaval los narcotraficantes se disfrazaron de policías y los policías de narcotraficantes, lo que dio lugar a escenas insólitas: narcos deteniendo a agentes del orden por doquier. Este año los obispos se han disfrazado de boyscouts y los boyscouts de obispos. No es difícil adivinar cómo ha acabado el evento.

domingo, 11 de febrero de 2018

AVISTAMIENTOS DE AVUTARDAS (XXIII)


Debido al calentamiento global, dice la prensa, las avutardas están al borde de la extinción. O quizá ya estén extintas, dicen algunos expertos. Sus cerebros se han reblandecido, su sangre se ha evaporado, sus picos se han apolillado, sus plumas se han marchitado y caído al suelo como una planta atacada por un desalmado con un soplete. Por eso, una gran corporación trasnacional ha creado para los observadores de pájaros un parque temático con hierba artificial, nieve artificial, un cielo artificial y avutardas artificiales. El Centro de Interpretación de la Avutarda, que así se llama, interpreta la realidad para que el visitante solo tenga que preocuparse de comprarse una camiseta, una gorra y una lata de un conocido refresco que produce suficientes gases como para que los turistas imiten con sus eructos los cantos nupciales del extinto plumífero. Estas instalaciones están hechas para el disfrute de toda la familia. Bares, restaurantes, lupanares, casas de apuestas, timbas de ruleta rusa, fumaderos de opio, un correccional para menores y un centro de desintoxicación para adictos al líquido de embalsamar completan el macrocomplejo de ocio, que da trabajo a un puñado de empleados multiusos que tan pronto se disfrazan de avutarda u ornitólogo como venden altramuces, se prostituyen o aceptan asesinatos por encargo. Qué gran yacimiento de empleo. Qué gran surtidor de emprendimiento. Qué gran oasis de oportunidades.

A veces en torno a este parque temático del mal gusto surgen del llano unas cabecitas con ojos escudriñadores como prismáticos que observan con estupor el carnaval humano. A veces mamá avutarda, para aleccionar moralmente a sus retoños, los lleva a observar cómo esos bípedos, que se creen los amos de todo, escarban esterilmente en la nada, en lo que las avutardas han rebautizado como Centro de Interpretación de la Estupidez Humana.


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domingo, 4 de febrero de 2018

AVISTAMIENTOS DE AVUTARDAS (XXII)


Como por culpa de la crisis económica global y la pertinaz sequía la fauna del llano está pasando estrecheces algunas avutardas se han metido al sector del taxi. Se trata de que la avutarda taxista lleve a otras aves de pequeño tamaño a su espalda para así sacarse un sobresueldo que complemente sus exiguos ingresos. De esta manera, las pequeñas aves migratorias que, procedente de países ricos, atraviesen la comarca, pueden hacer una gira turística por el páramo y tomar fotografías a lomos de una avutarda.

De los turistas que reciben las avutardas taxistas los mejores son los papamoscas japoneses. Por su pequeño tamaño y escaso peso la avutarda puede llevar a varios a sus espaldas con lo cual la rentabilidad de cada viaje está asegurada. Además son aves ordenadas, disciplinadas y muy educadas, interesadas en principalmente en fotografiar cada detalle del paisaje mesetario. En cambio, los pardillos procedentes del norte de Europa, maleducados, pendencieros y dados a emborracharse con néctares de plantas psicotrópicas, son bastante problemáticos. Por suerte, debido a su gran poder adquisitivo, son los que mejores propinas dejan.


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sábado, 3 de febrero de 2018

AVISTAMIENTOS DE AVUTARDAS (XXI)



En la comarca secesionista de la avutarda se está empezando a reformar el refranero para borrar vestigios del centralismo subyugador. A partir de ahora el célebre refrán rezará: por San Blas la avutarda verás. 


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viernes, 26 de enero de 2018

AVISTAMIENTOS DE AVUTARDAS (XX)



Al mismo programa televisivo sobre fenómenos paranormales donde aparecieron los hermanos siameses travestis abducidos por extraterrestres, el Dr. Kaufman y el individuo que aseguró ver a Elvis en unos grandes almacenes, acude un miembro de la congregación avutardiana para ser entrevistado. En realidad, se trata de una entrevista-trampa con un periodista experimentado dueño de un periódico de derechas, un individuo muy católico que espera dejar en ridículo al pobrecito sectario frente a la opinión pública. El veterano redactor pronto abre fuego con una pregunta que en realidad es una descalificación disfrazada de pregunta:

“¿Cómo es posible creer en algo tan absurdo como que Dios sea un pájaro?”

Sin apenas inmutarse por el tono de burla y la sonrisa de superioridad del periodista, el avutardiano le responde: 

“Y vosotros los cristianos  ¿no creéis en el espíritu santo? ¿Y qué es sino un pájaro el espíritu santo? ¿No es más absurdo que vuestro Dios sea un hombre y a la vez su propio padre y, para colmo, cuando le da la ventolera, se convierte en una paloma? Soy yo el que tendría que reírme de Vds.” 

El periodista, que no se esperaba tal contestación, se empieza a poner nervioso y echa mano de un argumento de emergencia, a saber, que la comparación no es válida porque no es lo mismo Cristo que una avutarda. 

Y el adorador de la avutarda contraargumenta de esta guisa:

“Su argumento es muy precario y fácil de desmontar. Claro que no es lo mismo, por eso es una comparación; si a una entidad no se la comparara con algo distinto a ella entonces tendríamos que compararla con algo igual a ella misma y por lo tanto no estaríamos ante una comparación sino ante una tautología. Señores periodistas: cómprense un manual de lógica básica y estudien un poco.”

El periodista, herido en su amor propio, se pone de todos los colores y asegura al avutardiano que le va a denunciar en un juzgado por ataque al sentimiento religioso. Por su parte el avutardiano le dice que él le denunciará por lo mismo pero ante un tribunal de la comarca secesionista de la avutarda porque no reconoce a la justicia del tiránico estado central como verdadera justicia.

Mientras los dos contertulios se amenazan con sendas denuncias, el público del programa, compuesto en su mayoría por miembros de una asociación folclórica para la preservación de la carraca procedente de una población serrana de menos de medio millar de habitantes, aplaude a rabiar.

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sábado, 20 de enero de 2018

AVISTAMIENTOS DE AVUTARDAS (XIX)




En una época de crisis como la actual, con la consiguiente falta de fe en los valores tradicionales, la gente necesita algo en lo que creer; de lo contrario, la población se entregará al nihilismo revolucionario. Eso lo saben bien los poderes que han decidido potenciar el culto al ave esteparia. Aprovechando la polémica generada por la foto de las tres avutardas atravesando un lago helado, los servicios de inteligencia del estado han ideado la operación “Otis tarda” (que es el nombre científico, en latín, de la avutarda) consistente en colocar señuelos en forma de avutarda en diversos lugares para seguidamente retirarlos. De esta manera, las falsas apariciones de avutardas sirven al mismo propósito que las apariciones marianas o los avistamientos de ovnis, a saber, dar a los mass media y por ende al común de los mortales un tema inocuo del que hablar.

En contra de lo que se podría pensar, esta estrategia necesita del escepticismo de científicos como el Dr. Kaufman. De hecho, el escepticismo es clave para fomentar una estrategia de polarización social en torno a las apariciones de avutardas y de esta manera evitar que se hable de la espinosa cuestión social. Y ha sido gracias a esta coyuntura favorable que el Dr. Kaufman ha ido retornando poco a poco del ostracismo hasta el punto de volver a salir por televisión en horario de máxima audiencia.