jueves, 18 de enero de 2018

AVISTAMIENTOS DE AVUTARDAS (XVIII)



Para el avutardiano devoto, maniqueo por definición, la realidad se mueve entre dos polos: la avutarda y la ausencia de ésta.

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viernes, 12 de enero de 2018

AVISTAMIENTOS DE AVUTARDAS (XVII)


En la asamblea de avutardas, un ave de mediana edad toma la palabra:

“Hemos escuchado la opinión de una de las avutardas más veteranas de nuestra comunidad. Acaso su avanzada edad, y su falta de perspectiva vital pues (y lo siento si en este punto me expreso con demasiada crudeza) se acerca al final de sus días, sea el motivo de que muestre una actitud tan incendiaria e imprudente. De ahí que solo el sector más joven y alocado de esta asamblea aplauda sus propuestas. Lo que el veterano camarada ha expuesto es, a mi parecer, un suicidio colectivo. Los seres humanos tienen medios técnicos para eliminarnos (y perdón por la ironía) de un plumazo. Opino que para preservar nuestra especie lo mejor que podemos hacer es lo que hemos hecho hasta ahora: mimetizarnos con el paisaje usando nuestras excelentes dotes para el camuflaje y hacer creer a media humanidad que no existimos. A nuestro favor juega el hecho de que muchos seres humanos niegan nuestra existencia y otros nos adoran (por diversas razones, a cual más extravagante) hasta tal punto de que han dictado leyes que protegen nuestra integridad física. Ya sé que hay cazadores furtivos que ansían desplumarnos y despiezarnos por el beneficio económico y también por ese afán que tiene el ser humano de demostrar que es la especie que manda sobre la faz de la tierra pero éstos son habas contadas y en general las leyes humanas nos protegen. Por tanto, abogo por usar nuestra mejor arma: la discreción.”

Este discurso arrancó una sonada ovación de los sectores más moderados de la comunidad de avutardas aunque un grupo nutrido de jovenzuelos con cazadoras de cuero negro con tachuelas y plumas teñidas de estridentes colores lo abuchearon e incluso lanzaron algún eructo de cerveza rancia.

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sábado, 6 de enero de 2018

AVISTAMIENTO DE AVUTARDAS (XVI)




Pero ¿qué fue del Dr. Kaufman? Después de escandalizar a la opinión pública negando la existencia de avutardas fue expulsado del seno de la comunidad científica y padeció insufribles presiones de grupos de poder, como el lobby de fabricantes de bragueros o como el de importadores de prótesis oculares. Todo ello le hizo caer en una espiral autodestructiva de depresión, alcohol y drogas. Cuando ya parecía que estaba al límite de su resistencia psicológica y a punto de cortarse las venas tras una ingesta masiva de aspirinas, Kaufman abrió un diario para corroborar antes del momento del fatal desenlace que el mundo seguía siendo un lugar inhabitable cuando apareció la providencial foto: la foto borrosa de, aparentemente,  tres avutardas que se desplazaban sobre la superficie de un lago helado. Fue entonces cuando Kaufman sintió que su suerte empezaba a cambiar. Solo tenía que conseguir volver a salir en los mass media mostrando la dudosa foto y recuperaría su credibilidad como científico. 

El problema es que Kaufman era ahora un apestado y ningún medio se interesaría en sacarle exponiendo sus teorías. Pero el alemán, que era un hombre de recursos, ideó un plan: comparecería en los medios diciendo que la foto estaba borrosa porque simple y llanamente era falsa pues las avutardas se habían extinguido debido a que, y aquí está la sutil argucia del gran ornitólogo caído en desgracia, el cambio climático provocado por los ponzoñosos efluvios de la industrialización de las potencias emergentes (esas satrapías orientales a años luz de la civilizada sociedad occidental) había acabado con el último de los ejemplares de tan bello plumífero. Y, como planeó Kaufman, los medios mordieron el anzuelo, y el científico apareció a altas horas de la madrugaba en un programa de fenómenos paranormales, justo entre la entrevista a dos hermanos siameses travestis abducidos por extraterrestres y la de un testigo ocular de la fugaz aparición del rey del rock and roll, Elvis Presley, décadas después de su presunta muerte, comprando ropa interior para su señora en la sección de lencería de unos conocidos grandes almacenes.


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viernes, 5 de enero de 2018

AVISTAMIENTOS DE AVUTARDAS (XV)


En la comarca secesionista habitada por la avutarda un niño hace un terrible descubrimiento la noche de Reyes: las avutardas son los padres.

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viernes, 29 de diciembre de 2017

AVISTAMIENTOS DE AVUTARDAS (XIV)




Los habitantes de la comarca secesionista habitada por la avutarda se preparan para vivir este año una Navidad diferente. Ya durante el otoño se había revolucionado el folklore local cuando la plana mayor de los equipos de propaganda de los independentistas difundieron a través de sus periódicos y emisoras una serie de cuentos populares de larga tradición en la comarca (desde la primavera de ese mismo año exactamente) que fueron trasmitiéndose de padres a hijos. Así la Avutardita Roja, Blancavutarda y los siete chorlitos, y otros entrañables personajes fueron incorporándose al acervo de los nuevos cuentos infantiles. Éstos ya ayudan a los padres a dormir a los hijos, porque para que coman la merienda ya está el truco de la cuchara que vuela como una avutardita y se introduce en la boca del maravillado infante. Este último gag del folklore de la comarca habitada por la avutarda ha sido alabado por la secta de los avutardianos por constituir una bofetada en la cara de la degradante sociedad tecnificada pues se sustituye el tradicional avioncito por una avutarda. Por el contrario, para cuando los niños muestran mal comportamiento ahora está la abyecta imagen del topillo, que sustituye al tradicional hombre del saco en su afán por hacer el mal a los  niños. Por último, al ratoncito Pérez, por su parentesco con el odiado topillo, simplemente se le ha obligado a ingerir cicuta como a Sócrates. Además, lo corriente de su apellido había convertido al legendario roedor en deleznable símbolo de esa globalización que aplasta la singularidad.

Pero el mayor paso que se ha dado en la comarca habitada por avutardas en pos de un folklore propio fue la sustitución de la imaginería cristiana de la Navidad por una imaginería que gira en torno al plumífero estepario. Así las postales de Navidad con niños Jesús han sido sustituidas por las de avutardas recién nacidas con el cascarón aún en la cabeza y las de los tres Reyes Magos por postales de tres avutardas atravesando el yerto páramo. A esto último contribuyó la difusión de una foto de tres avutardas patinando sobre un lago helado bajo la luz de los cuerpos celestes, foto (algo borrosa y oscura, todo hay que decirlo) que fue tomada una o dos noches antes de la Nochebuena. Todo esto fue tildado por los medios de comunicación independentistas de “gloriosa Revolución Cultural” contra el centralismo uniformizante.

Bien es verdad que (de todo tiene que haber en la viña del Señor) hay algunos inadaptados que han argüido que la pretendida Revolución Cultural no es más que el tradicional cristianismo envuelto en plumaje de avutarda y, por ende, un engaño, pero los medios de propaganda de la incipiente nación de la avutarda han sabido silenciarlos acusándolos de connivencia con el despotismo centralista o, peor aún, con su tentáculo, la nación del topillo, adonde, por cierto, se han visto forzados a exiliarse.

jueves, 28 de diciembre de 2017

AVISTAMIENTOS DE AVUTARDAS (XIII)




Cuando el invierno llega a las comarcas habitadas por avutardas, mamá avutarda carga a su espalda a sus retoños y baja por las suaves lomas nevadas del páramo como si fuera un trineo. Los polluelos pertrechados con gorros, orejeras y manoplas emiten entonces ese sonido de ingenuo asombro que las grabadoras de los ornitólogos jamás serán capaces de recoger. Algunos pequeños juegan a que son expedicionarios atravesando el círculo polar ártico y mantienen sus ojos tan abiertos como los faros de una costa rocosa y aguzan los oídos por si el crujir de la nieve delatara el avance de algún depredador. Otros se tienden emboscadas que acaban en batallas de bolas de nieve. Mientras, algunos ejemplares adultos patinan en perfecta camaradería en grupos de tres (la avutarda es para las relaciones íntimas bastante más liberal que el ser humano) sobre la superficie helada de los lagos al tiempo que sus picos son enhebrados por un rayo de sinergia amorosa que trepa por el cielo hasta prender fuego a una luna solsticial que se eleva como bujía de estearina sobre el lienzo moteado del llano. 

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viernes, 22 de diciembre de 2017

AVISTAMIENTOS DE AVUTARDAS (XII)




Reunida la asamblea de avutardas, un anciano plumífero toma la palabra:

"Queridos camaradas, ha llegado el tiempo en que la desmedida ambición del ser humano y sus locas ansias de poder han puesto al borde del abismo a nuestra especie. Perseguidos por los cazadores hasta casi la extinción, víctimas de la glotonería de las clases opulentas que buscan como el oro nuestro hígado cirrótico para ser servido como paté en fiestas de la alta sociedad, sacrificadas a la búsqueda de la rentabilidad a cualquier precio del monocultivo extensivo, responsable de nuestro hábitat menguante, desprovistas de manera humillante de nuestro plumaje para rellenar cojines de muebles de lujo en palacetes de industriales, banqueros y mafiosos con mal gusto, nuestra especie se encuentra en un momento crítico, en un punto de no retorno, en el que debe alzarse contra las dardos envenenados del destino al que le ha abocado la especie humana. Compañeros, es necesario tomar las riendas de nuestra existencia y hacer frente a ese insaciable depredador llamado ser humano. Es necesario prepararse para la conflagración final, para el día en que el choque entre el hombre y la avutarda sea inevitable, por lo cual propongo la creación de un cuerpo de avutardas armadas que nos lleve a la victoria definitiva contra la especie humana. Son ellos o nosotros".

El discurso de la anciana avutarda arrancó encendidos aplausos y expresiones de júbilo de los sectores más radicales pero no convenció a los sectores más moderados, partidarios de esperar antes de tomar medidas drásticas.

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