domingo, 22 de octubre de 2017

AVISTAMIENTO DE AVUTARDAS (III)


Lajos Polanyi, gran ornitólogo húngaro, llegó a diseñar un dispositivo infalible para poder avistar a la avutarda. Nuestro plumífero, gran señorona de los llanos, es coqueta como ella sola. Esta circunstancia fue aprovechada por el húngaro para instalar en mitad de la llanura un espejo de tocador con una cámara fotográfica oculta. De esta manera, gracias al narcisismo del ave esteparia, Polanyi saltó a la fama mundial al conseguir un puñado fotos de avutardas haciendo muecas, antes nunca vistas, frente al espejo.

Poco después, el sesudo biólogo alemán Karlheiz Kaufmann desacreditó el trabajo del húngaro calificándolo de fraude. Según este científico, las fotos que Polanyi mostró a la comunidad científica no eran más que pequeños mamíferos del llano disfrazados de avutarda para confundir y burlarse de los estudiosos. Kaufmann, tras examinar las fotos con modernas técnicas usadas en las universidades alemanas, llegó a la conclusión que las fotos estaban retocadas con un tipo de software muy popular. La afirmación del experto alemán ha hundido a media comunidad científica en el pesimismo pues dudan de la existencia real de las avutardas que quizá lleven décadas extinguidas.

La polémica sobre la existencia de las avutardas llevó a un tercer estudioso, Andrew McAllister, natural de Glasgow, a emprender un viaje al hábitat natural de la avutarda y no volver a tierras escocesas hasta no conseguir una prueba irrefutable de la existencia o no existencia del ave. Sin embargo, los meses pasaron y el estudioso no daba señales de vida. Fue entonces cuando la universidad de Glasgow, cansada de mandar dinero para un estudio que no producía resultados palpables, envió a un detective quien, horrorizado, terminó por descubrir que el ornitólogo escocés se estaba gastando el dinero de las dietas en alcohol y mujeres.

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sábado, 14 de octubre de 2017

AVISTAMIENTOS DE AVUTARDAS (II)



Vale la pena abrirse camino a machetazos por selvas de telaraña y cinc, caminar a gatas sobre lava recién regurgitada por el cinturón de volcanes del trópico, arrastrarse por desiertos de jade con un cuchillo incandescente en las fauces, deslizarse ladera abajo por cadenas montañosas de marfil de contrabando, recorrer kilómetros de sendas flanqueadas por alambre de espino y estacas con cabezas reducidas de exploradores que fueron el plato fuerte de un banquete de caníbales, sortear el tráfico frenético y los ejércitos de transeúntes en la hora punta de una gran metrópolis, para poder avistar en un punto remoto en mitad del áspero pergamino de la planicie el conmovedor momento en el que el macho de la avutarda levanta su penacho de plumas luminosas y la hembra le guiña un ojo, llegando a su culmen el cortejo nupcial.

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jueves, 12 de octubre de 2017

EL CORAZÓN DE LA FLAUTA (fragmento) por Marco Antonio Montes de Oca

[Biografía de Marco Antonio Montes de Oca aquí]

Peces flores dibujos
Son tesoros que todavía persigo
Pero otros amigos de aquella edad
Prefieren el dinero que cambian mariposas en gusanos
y a ellos mismos convierte
En sucia parvada que el espacio ya no acoge
Y que sólo habla de números
Pero nunca al modo de Pitágoras

Sangran aroma ciruelos y claveles
La uva irradia su ser
Tan copiosamente como puede
Pero mis amigos
Mis antiguos amigos tan misteriosamente envejecidos
Espantan a pájaros y espantapájaros
Lo consumen todo y no regresan nada
Son polvo enamorado
Pero del polvo solamente

Quizá no lo saben
Pero el destino se despetala y nos deshoja
El fuego aborda nuestro gran galimatías
Y no sabe por dónde comenzar
Por todas partes brama la transparencia huracanada
Nubes y más nubes se rompen en mitad del pecho
Es difícil pasar la noche con uno mismo
Y cantar la resurrección del hombre salvaje
Difícil casi todo es difícil
Los reinos traspasan su propia orilla
Para ahogarse en la manga de los magos

Aun así te doy las gracias
Columna salpimentada con polvo de rubíes
Estío ensimismado marea blanca perfume milenario
Estamos contigo porque nos besas de improviso
Porque tu encaje de cohetes sí festona las pirámides
Sí atiza las llamas que equilibran su solo pie
Sobre mechas de paja
Sí derrama lágrimas verdes
Ácidos magníficos
Capaces de irritar a fósiles almejas

Ha roído la paciencia rojizas catedrales
Nada se mueve en esta galería dormida
Anegada en silencio la boca florece
Dice lo que tenía que decir
Por una vez va más allá del blanco y del disparo
Y retorna con varios plenilunios de repuesto
Al rincón más hostil de la caverna
Al lugar en que el exilio sus afrentas enardece
Cuando la muerte se pone su máscara de fósforo
Y es como un reloj que a sí mismo se consulta
Y olea y brilla a media noche
E incendia el nido del fénix
Y ya nada renace.

Composition 4 de Roland Topor.

viernes, 6 de octubre de 2017

AVISTAMENTOS DE AVUTARDAS (I)


Se dice que la avutarda, huidiza ave esteparia, es sumamente difícil de avistar. Éstas gráciles corredoras de la planicie libran una guerra con el ingrato ser humano, que sueña no solo con espiar todos sus movimientos, escudriñando su vida más íntima y haciéndola pública en impúdicos manuales de ornitología, sino también con darles caza y despojarles de los espectaculares penachos de su cola, que casi siempre acaban a modo de trofeo en el  gorro de algún presuntuoso cazador o en una taberna, adornando una foto, quizá trucada, de un hermoso ejemplar de plumífero, mientras los lugareños se alcoholizan y alardean de haber avistado, y aun cazado, la avutarda más grande y vistosa de la comarca. De ahí que esta rara avis haya declarado la guerra a nuestra especie y se desplace con sigilo de aquí para allá en traje de camuflaje, levantando su graciosa cabecita, provista de esos potentes prismáticos que son sus ojos, para otear el horizonte mesetario e ir tomando posiciones para el asalto final sobre los vanos aires de grandeza humanos.

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martes, 27 de junio de 2017

SOÑAR CON EL PIOJO… ELÉCTRICO

Es cierto, es verdad, es verídico, es objetivo y por lo tanto subjetivo, es espeluznante y tierno, es lo suyo, lo que corresponde, la superrealidad más profunda, el vacío y lo lleno, la mística de verso, la materialidad del deseo, lo que une y dispersa, lo único y lo múltiple, el silencio y su ruido, la nada y su todo, es acontecer y solo pasar por posar en las vigas inútiles y y en las vaginas sin luna, es el dios que queda y que nos sueña, el azar objetivo, la idiosincrasia per se, la sustancia del mundo, de cualquier mundo que imaginar se pueda, es como el colirrojo tizón de cola temblorosa, humilde en su orgullo y soberbio en su minucia, fue testigo acuoso de nuestro origen, el vino que nos preñó y se alimentará parsimonioso de nuestras uñas cuando sólo seamos uñas, es quintaquinta esencia de toda esencia que nos orina, que nos eyacula, que nos avizora con sus larvas de plumas, con sus inmaculados pétalos de orquídea, y la tipografía dijo a la hormiga haz un poco de pan para ensuciarme con el sol del mediodía, así por eso y aquello y por el tiempo que es silbido de amapolas, más dulce shock que el espanto de no soñar despierto, y mucho mucho más si te dejas acariciar por sus colmillos de cielo, por su cátodo de lava y su ánodo de turba…. es el que nos deja, en sus vacaciones de lluvia, para conquistar otras pieles de foráneos difuntos, es el PIOJO ELÉCTRICO que nos grita: habla y muere, y cuando mueras habla sin parar hasta que te olviden los vivos.



Hablaremos pues, cada cual a su antojo, en el abandono divino, para encontrar a caso un eco sin eco, o un tráfago de luciérnagas que iluminen lo oscuro.

Será este jueves 29 de junio en La Delicia de Leer, una delicia surrealista… a la hora convenida.


lunes, 5 de junio de 2017

MÁS CINE EN LAS "DELICIAS SURREALISTAS"

El Piojo Eléctrico se complace en invitaros a ver una nueva muestra de cine surrealista, esta vez Los misterios del castillo de dados (1929) de Man Ray. La cinta, que es una de las de más largo metraje filmadas por el surrealista neoyorquino, se recrea como es habitual en él en la carga subversiva y poética de la imagen en movimiento, imagen que tan solo se somete a las leyes del azar materializado en el símbolo mallarmeano de los dados (no en vano el célebre verso del Mallarmé "una tira de dados nunca abolirá el azar" es citado dos veces durante la filmación). La película está ambientada en uno de los escenarios favoritos de los surrealistas de la época, Villa Noailles, en el sur de Francia, donde se encuentra el Jardín Cubista del arquitecto del arquitecto Gabriel Guebvrekian y donde se sitúa el castillo al que alude el título y en cuyas paredes cuelgan obras de Picasso y Miró.



Esta curiosa filmación la podréis ver este jueves 15 de junio en la librería La Delicia de Leer, en c/ Juan Agapito y Revilla, 10, sobre las 20.30 h. 
Vista del Jardín Cubista de Villa Noailles
diseñado por Guebvrekian 

lunes, 8 de mayo de 2017

JULIEN GRACQ EN EL CASTILLO DE ARGOL

El próximo jueves 18 de mayo a las 20:30 horas, el Piojo Eléctrico, en una nueva edición de las Delicias Surrealistas, nos llevará de excursión al castillo de Argol de la librería La Delicia de Leer (Juan Agapito y Revilla 10 de Valladolid).


Saludada por André Breton como la primera novela surrealista, En el castillo de Argol (1938) nos adentramos en un relato de ambientación onírica y de escritura enigmática y sinuosa como los senderos de un bosque, que rinde homenaje a lo mejor de las novelas góticas a la vez que pretende ser una versión demoníaca del Parsifal de Wagner, tal y como nos advierte en su “Aviso al lector” Julien Gracq (1910-2007). Quizá la trama en esta breve novela es lo de menos. Albert, último vástago de una familia noble y rica, compra el misterioso castillo de Argol, en Bretaña. Allí recibe la visita de su mejor amigo Herminien -una especie de ángel luceferino- y de la bella Heide. Entre los tres se establece una malla de relaciones de amor y odio, que conducirá a un final trágico pero necesario.

Pero el texto contiene múltiples referencias simbólicas para transformarse en un relato iniciático, de resonancias legendarias y míticas, en el que la búsqueda y la espera de algo maravilloso y terrible -nunca explícitamente revelado-, y en el que la violencia de los sentimientos de los personajes se ven  claramente magnetizados por la presencia activa del paisaje. Castillo, bosque y mar, cementerio, capilla y avenida, no son un simple decorado de un drama de ecos operísticos, sino que son el verdadero actor principal de la obra. Elementos vivientes que en la prosa de Gracq, abundante en descripciones sinestésicas, se trans-forman continuamente para conducirnos a un dominio encantado en el que el Bien y el Mal se resuelven en una suerte de dialéctica hegeliana. Y siempre bajo la atmósfera de una convulsa belleza surrealista.



En el castillo de Argol (fragmento)

Se desvistieron entre las tumbas. El sol brotó de las brumas e iluminó con sus rayos aquella escena en el momento en que Heide, en su radiante desnudez, caminó hacia el mar con un paso más nervioso y más dulce que el de la yegua de las arenas. En el paisaje reverberante que formaban aquellos largos reflejos mojados, en la horizontalidad omnipotente de aquellos bancos de bruma, de aquellas aguas tranquilas y lisas, de aquellos rayos escurridizos de sol, sorprendió súbitamente  a la vista con el milagro de su verticalidad. Sobre la playa devorada por el sol y de la que cualquier sombra estaba desterrada, Heide hizo correr unos reflejos sublimes. Parecía que caminase sobre las aguas. Enfrente de Herminien y de Albert, cuya mirada corrió entonces largamente sobre la poderosa espalda de la mujer, lisa y tenebrosa, sobre la pesada masa de su cabellera, y cuyo pecho se dilató ante la maravillosa lentitud de sus piernas, Heide recortó sobre el disco del sol naciente, que derramó hasta sus pies una alfombra de fuego líquido. Alzó sus brazos, y sin esfuerzo sostuvo el cielo con sus manos como una cariátide viviente. Parecía como si el flujo de aquella gracia sobrecogedora y desconocida no pudiera prolongarse un instante más sin romper los vasos del corazón con su ritmo sofocante. Entonces echó la cabeza hacia atrás y sus hombros se alzaron con un movimiento débil y suave, y el frío de la espuma que voló sobre su pecho y su vientre hizo saltar en ella una voluptuosidad tan insostenible que sus labios se replegaron sobre sus dientes; y para sorpresa de los espectadores, de aquella silueta exaltante brotaron entonces los movimientos desordenados y frágiles de una mujer.

Julien Gracq, En el castillo de Argol (Ediciones Siruela, págs. 62-63)

miércoles, 12 de abril de 2017

ROGELIO BUENDÍA, EL VANGUARDISTA DESCONOCIDO, EN LAS "DELICIAS SURREALISTAS"

Rogelio Buendía (Huelva, 1891 – Madrid, 1969) fue el prenauta de la poesía de vanguardia española. Llegó a las costas de la experimentación poética procedente del modernismo antes que muchos y sin embargo hoy apenas se le recuerda. Eso sí, no suele faltar en las antologías de poesía de vanguardia donde se le suele englobar en la primera hornada de vanguardistas junto con los ultraístas. Otros en cambio lo ubican en la Generación del 27. Por edad, es cierto que pertenecía a la primera generación vanguardista pero su versatilidad estilística le hizo pasearse por el modernismo, el futurismo, el creacionismo, el neopularismo, el neogongorismo e incluso el surrealismo. Además fue uno de los introductores de la influencia de los haikai japoneses en España especialmente a partir de su libro La rueda de color. Fue por otra parte amigo de Fernando Pessoa de quien fue su primer traductor al español. Además fue un apasionado partidario del iberismo, es decir, de la unión de España y Portugal en un solo país, idea que desarrolló en su libro Lusitania: viaje por país romántico. Médico de profesión, involucrado en la lucha contra la tuberculosis y contra la silicosis en la cuenca minera de Huelva, al terminar la guerra el franquismo le hizo la vida imposible y le enterró en vida.



Si alguien quiere saber más de este desconocido poeta, el Piojo Eléctrico se complace en invitarle a una disertación sobre el escritor y su obra que tendrá lugar el próximo jueves 20 de abril a las 20.30 en la librería La Delicia de Leer, en la calle Juan Agapito y Revilla, número 10.  


NAUFRAGIO EN TRES CUERDAS DE GUITARRA (fragmento) por Rogelio Buendía

En el oblicuo ramo de la ausencia,
tu camino de estampas,
epítetos de clara equivalencia
bajaban por el borde de sus rampas.
Y aunque el tímido amante
del soslayo del cuerpo desdoblado
descartó las estrellas del instante
en un mar sin espumas, despumado,
cada atril soportaba los esquifes
de corcheas tripuladas
por negros matarifes
de cabezas por ti electrocutadas.
Sin duda la primera 
solución de la fuga de vocales
volcó la primavera
en la falda del rosal de los corales.
Cada actinia de espuma
blandía un astro de zafir sonoro
y cada caracol era una estruma
del cuello de las perlas meteoro.
Todas las olas iban a caballo
en los delfines de los torsos tersos,
cada flor de madrépora en su tallo
sinfonizaba el gulf-stream en versos.
Las flautas del oeste
marchaban dando notas de vapores
y la sirena del canto celeste
lanzaba al aire flores
para las alas de los peces-lunas.


martes, 4 de abril de 2017

RENÉ, FUROR Y MISTERIO EN LAS "DELICIAS SURREALISTAS"

Hay quien escribe con su sexo, está quien escribe desde su vientre, alguien le da por palabrear corazones rotos… y de vez en cuando está quien vuelca en signos el aliento del mundo, el fulgor presentido, el misterio inaccesible de la roca ígnea y de las estrellas siempre nocturnas. Así se arma la escritura de René Char (1907-1988): poesía aforística, imaginería en prosa, apertura sin límites al pasado presente y al presente futuro.


“No podría haber poesía o vida sin esperanza – poesía: esperanza extrema; existencia: esperanza relativa –. La poesía es la soledad noble por excelencia, una soledad, en fin, que tiene derecho a confiarse. (…) Parece que la poesía, por los caminos que ella ha seguido, por las pruebas que ha resistido para merecer su nombre de poesía, constituye la posta que permite al ser exhausto y desmoralizado volver a encontrar fuerzas nuevas y razones frescas para perseguir la presa o la sombra una vez más.”

Es esta poesía inquieta y al tiempo contemplativa, cargada de sangre pero también desprendida, la que nos quiere mostrar el piojo eléctrico este jueves 6, a las 20,30 horas en La Delicia de Leer (Juan Agapito y Revilla 10).



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PÁGINA BLANCA

El mármol de los palacios es hoy más duro que el sol
Primera  proposición
La segunda es algo menos estúpida
El ayuno de los vampiros tendrá como consecuencia la sed que alienta la sangre de ser bebida
La sed que tiene la sangre de desposar la forma de los arroyos
La sed que tiene la sangre de brotar en los lugares desiertos
La sed que tiene la sangre del agua fresca del cuchillo
El cuerpo y el alma se reúnen en un abrazo
Tercera proposición ésta de carácter deshonesto
Porque el cuerpo y el alma se comprometen juntos
Porque se sirven de excusa el uno al otro

Ralentur traveaux (“Marcha lenta”, en colaboración con André Breton y Paul Éluard)
Versión de Aldo Pellegrini

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ARGUMENTO

¿Cómo vivir sin enigma frente a sí?
Los hombres de hoy quieren que el poema sea a imagen de su vida, hecha con tan poca consideración, con tan poco espacio y consumida de intolerancia.
Porque ya no les es lícito actuar supremamente, en esta preocupación fatal de destruirse mediante su semejante, porque su inerte riqueza los encadena y frena, los hombres de hoy, con debilitado instinto, conservándose vivos, pierden hasta el polvo de su nombre.
Nacido del llamado del devenir y de la angustia de la retención, elevándose de su pozo de fango y estrellas, el poema, casi silenciosamente, declarará que no era en sí nada que no existiese de  verdad en otra parte, en este rebelde y solitario mundo de las contradicciones.

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LA LIBERTAD

Vino por esta línea blanca que puede significar la salida del alba
o la palmatoria del crepúsculo.
Pasó los arenales maquinales; pasó las cimas destripadas.
Fin de la renunciación de rostro cobarde, la santidad de la mentira, el alcohol del verdugo.
Su verbo no fue un ciego ariete sino la tela donde se inscribió mi aliento.
Detrás de la ausencia, con pasos que no la extraviaron, cisne sobre la herida, vino por esta línea blanca.

Versión de Jorge Riechmann

miércoles, 15 de marzo de 2017

DELICIA SURREALISTA: UN PERRO ANDALUZ O EL SURREALISMO GAMBERRO

Este jueves 16 de marzo, la onírica neurona – sola y única- del piojo eléctrico nos sugiere los primarios y primeros alucinados señuelos del gran macarra visual que fue el cineasta Luis Buñuel. Con esta gran provocación de 1929 se deleitó su creador y provocó vómitos y defecaciones sin par en los puritanos de la época.


Ahora, a casi un siglo de su realización y proyección, su poder provocador quizás se haya transmutado en energía evocadora, y nos invite -más allá de superficiales y superfluas interpretaciones sicoanalíticas- a desentrañar y reinterpretar lo que es el juego sin tapujos y casi sin reglas, la inmersión en un espacio-tiempo de imágenes que se reflejan a sí mismas, y reiventan un mundo de amor y de muerte, de seducción y de asco, de sumisiones y de inconscientes revueltas…  lo más simple entre humanos es siempre el asesinato.

lunes, 27 de febrero de 2017

LA ANGUILA DE LAS DUNAS: EL SURREALISMO METAMÓRFICO DE JEAN ARP EN LAS "DELICIAS SURREALISTAS"

El próximo jueves 2 de marzo, a las 20:30 en La Delicia de Leer (Juan Agapito y Revilla 10) el Piojo Eléctrico nos convoca a una nueva velada surrealista para presentar la obra poética de Jean Arp, una de las figuras más importantes del arte del siglo XX.

Jean Arp (Estrasburgo 1887-Basilea, 1966), fue un artista integral que aunó en su obra la escultura, la pintura y la poesía con la misma naturalidad con la que se expresaba en alemán o en francés, o pasaba de la figuración a la abstracción (que él llamaba “concreción”). Aunque sus orígenes artísticos se sitúan en el expresionismo del grupo Der Blau Reiter (“El jinete azul”), será uno de los fundadores, junto a Ball, Huelsenbeck, Janco y Tzara entre otros, del movimiento Dadaísta de Zurich en 1916. A comienzos de los años veinte se instala en París donde participará en buena parte de las manifestaciones del grupo surrealista, donde encajaba perfectamente por su sentido poético, y cuya colaboración mantendría hasta su muerte, aunque siempre con una fuerte independencia que le llevó a explorar caminos cercanos a una abstracción orgánica.

Su poesía, ligada indisolublemente a su obra plástica, destaca por el humor y por el juego, en el que el azar y el automatismo nos abren las puertas a un universo onírico metamórfico donde los objetos y los seres se transforman sin cesar, y donde el tiempo y el espacio se entremezclan en las aguas del inconsciente. Pero detrás de todo ello hay una ironía crítica, casi como una burla infantil, al antropocentrismo, al racionalismo y a la idea de modernidad y de progreso que conducen a la destrucción del ser humano, alejado de la naturaleza y del mito, es decir, de la poesía.




“EL PADRE, LA MADRE, EL HIJO, LA HIJA”

El padre se ha colgado
en el lugar del péndulo.
La madre está callada
La hija está callada
El hijo está callado
Los tres contemplan
el tic tac del padre.

La madre es de aire.
El padre vuela a través de la madre.
El hijo es uno de los cuervos
de la plaza San Marcos de Venecia.
La hija es una paloma mensajera.

La hija es dulce.
El padre se come a la hija.
La madre corta al padre en dos
se come una mitad
y ofrece la otra a su hijo.

El hijo es una coma.
La hija no tiene ni pies ni cabeza.
La madre es un huevo espoleado.
De la boca del padre
cuelgan colas de palabras.

El hijo es una pala rota.
Así que el padre se ve obligado
a trabajar la tierra
con su luenga lengua.
La madre sigue el ejemplo de Cristóbal Colón.

Anda con las manos desnudas
y atrapa con los pies desnudos
un huevo de aire tras otro.
La hija zurce el desgaste de un eco.

La madre es un cielo gris
donde se arrastra abajo muy abajo
un padre de papel secante
cubierto de manchas de tinta,
El hijo es una nube.
Cuando llora llueve.
La hija es una lágrima imberbe.

Jean Arp, Días deshojados
(Traducc. De Jesús Munárriz. Madrid: Hiperión, 1983)

jueves, 9 de febrero de 2017

EL SURREALISMO EXISTENCIAL DE MIGUEL LABORDETA EN LAS "DELICIAS SURREALISTAS"

Miguel Labordeta, hermano mayor del célebre cantautor y político aragonés José Antonio Labordeta, fue un poeta peculiar en el gris panorama cultural de la posguerra española. Influido por el surrealismo de los grandes de la Generación del 27 (con Lorca y su Poeta en Nueva York a la cabeza) Miguel Labordeta intentó mantener viva la rebeldía de las vanguardias bajo el totalitarismo franquista, lo que le costó no pocos encontronazos con los censores del régimen. De hecho, su inclinación por el lenguaje deslumbrante y explosivo  del surrealismo le llevó a acercarse a los postistas, de los cuales Carlos Edmundo de Ory llegó a ser gran amigo suyo. Sin embargo, por su temática su escritura está más próxima a la poesía existencial y desarraigada en boga tras la contienda española. Pesimista, inconformista y crítico con las guerras, animó en Zaragoza, su ciudad natal, la tertulia del Café Niké, donde fundaría la Oficina Poética Internacional, cuyos miembros solían llevar un Carnet de Ciudadano del Mundo en el bolsillo en los tiempos del más rancio patrioterismo franquista. Su obra escrita desde el yo, un yo airado, incómodo y autodestructivo, ha sido incluso comparada con la de los poetas beat del otro lado del océano. 


Sea como fuere, y ello a pesar del predominio en las últimas décadas de la poesía intimista y neorromántica escrita desde la primera persona del verbo, Miguel Labordeta no ha conseguido alcanzar el reconocimiento merecido, por lo que el Piojo Eléctrico te invita a una nueva edición de las Delicias Surreaslistas el jueves 16 de febrero a las 20.30 en la librería la Delicia de Leer (c/ Juan Agapito y Revilla, 10) para a ver si de una vez por todas se empieza disipar la nube de olvido que gravita sobre la obra labordetiana. No olvides presentar a la entrada tu Carnet de Ciudadano del Mundo.




RETROSPECTIVO INEXISTENTE
(un poema de Miguel Labordeta)

Me registro los bolsillos desiertos
para saber dónde fueron aquellos sueños.
Invado las estancias vacías
para recoger mis palabras tan lejanamente idas.
Saqueo aparadores antiguos,
viejos zapatos, amarillentas fotografías tiernas,
estilográficas desusadas y textos desgajados del Bachillerato,
pero nadie me dice quién fui yo.

Aquellas canciones que tanto amaba
no me explican dónde fueron mis minutos,
y aunque torturo los espejos
con peinados de quince años,
con miradas podridas de cinco años
o quizá de muerto,
nadie,
nadie me dice dónde estuvo mi voz
ni de qué sirvió mi fuerte sombra mía
esculpida en presurosos desayunos,
en jolgorios de aulas y pelotas de trapo,
mientras los otoños sedimentaban
de pálidas sangres
las bodegas del Ebro.

¿En qué escondidos armarios
guardan los subterráneos ángeles
nuestros restos de nieve nocturna atormentada?
¿Por qué vertientes terribles se despeñan
los corazones de los viejos relojes parados?
¿Dónde encontraremos todo aquello
que éramos en las tardes de los sábados,
cuando el violento secreto de la Vida
era tan sólo
una dulce campana enamorada?
Pues yo registro los bolsillos desiertos
y no encuentro ni un solo minuto mío,
ni una sola mirada en los espejos
que me diga quién fui yo.


De Violento idílico

lunes, 30 de enero de 2017

"VLADIMIR HOLAN O EL DOLOR COMO POESÍA" EN LAS DELICIAS SURREALISTAS

Este jueves, 2 de febrero a las 20:30 en La Delicia de Leer (Juan Agapito y Revilla 10), el piojo eléctrico se expone a cortocircuitarse y estallar sin salvoconducto posible…

Es por Vladimir Holan (Praga, 16 de septiembre de 1905 – 31 de marzo de 1980) y su singular poesía arrebatada de contrariedades y destellos de infortunios.


Tras ser el poeta patriótico y aclamado de la liberación de su país tras la ocupación nazi, el conservadurismo dogmático del comunismo autoritario le acusa de “formalismo decante”. Decide entonces, 1948, encerrarse en su casa de Kampa, en una isla de la vieja Praga, de la que ya no saldrá hasta su muerte. Y en este exilio, escribirá con dolor del dolor, y desgranará desde el dolor una poesía única e insigne. Fue el poeta fantasma de la ciudad de las cien torres, incluso cuando las autoridades le autorizaron a publicar de nuevo en 1963.



Su poesía es temáticamente metafísica (la expresión del ser doliente), pero estilísticamente plagada de rupturas. Desde extensos dramas poéticos hasta breves poemas de alta tensión, desde expresiones coloquiales al servicio de lo paradójico hasta amontonamientos, desconexiones, interrogaciones sin respuestas, bruscas interrupciones y profusión de imágenes… configuran una obra poética en la que lo cotidiano actual y lo trascendente se intercambian y dialogan para el frustrante ejercicio de entrever lo oculto, lo sutil, lo inaprensible de una humanidad desintegrada y de un mundo desfigurado.


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UNA NOCHE CON HAMLET (fragmento)

La red compositiva apenas capta la ornamentación…
No me es indiferente
ni un solo pasito, ni una sola caída
de una niño en las ortigas… Y si su madre le dice:
Ve a comprar pasas para el guiso,
el se va repitiendo sin cesar: pasas para el guiso, pasas para el guiso,
y acaba susurrando: Mira el Paraíso.
No, no me es indiferente
la caída de un niño… Sin embargo, el mal
sube por la médula de la humanidad, cubierta de gargajos sangrientos
como la escalera de un dentista… Es secular este mal
y fatigoso y cada pisada suya le hace sentir asco,
pero una y otra vez sube hasta el cerebro de la soberbia,
porque después de tantos esfuerzos
de santos y poetas,
después de tanto esfuerzos de santo y poetas para desconectar la corriente –
no cree más que en el instante armónico
en que tendrá lugar el corto-circuito
entre el cielo y el infierno.
Claro… también podemos esperar
a que algo estalle y sobre nosotros descienda el amor…
O quizás la esperanza esté en ser pacientes
y capaces de una larga espera… Imagínate
la estación final de la vida…
Había allí un anciano en pie, acurrucado
como una palabra bajo la lluvia.
≪Yo, dice, estoy aquí esperando a un señor
que me ha prometido una habitación, sin mueble, según dijo,
pero no me importa en absoluto.≫
Llovía. Y la credulidad de aquel anciano
era tan ciega y tan generosa
que le hacía ver un futuro acoger
y sólo los allí presentes comprendían
que alguien le había tomado el pelo
bajo el mezo rilievo de la luna… Ya lo sabe usted, además:
de repente nada, absolutamente nada,
absolutamente nada enfrente,
como el momento en que incluso el futuro
parece estar a nuestras espaldas.
¡El que ama debiera alegrarse!
Sólo que el universo, aunque está terminado -eso dicen-
carece también de límites… De pronto el hombre se entristece
y la mujer siente frío, así que todavía están vivos,
vienen a encontrarse y están agradecidos
por entrever algo de su destino,
aunque sea el camino que conduce con impúdica precisión
al asilo de pobres…

(versión de Josef Forbelsky, Una noche con Hamlet. Otros poemas,  Barral 1970)


CUANDO LLUEVE EN DOMINGO Y TÚ ESTÁS SOLO…

Cuando llueve en domingo y tú estás solo,
completamente solo,
abierto a todo, pero no llega ni el ladrón
y no llama a la puerta ni el borracho ni el enemigo;
cuando llueve en domingo mientras tú estás abandonado
y no comprendes cómo vivir sin cuerpo
y cómo no vivir puesto que tienes cuerpo;
cuando llueve en domingo y, solo, no eres más que tú,
¡no esperes ni hablar contigo mismo!
Entonces el ángel es el único que sabe
lo que hay encima de él,
entonces el diablo es el único que sabe
lo que hay debajo de él.
El libro sostenido, el poema al caer…

(versión de Clara Janés, Dolor, Hiperión 1986)

domingo, 15 de enero de 2017

DELICIAS SURREALISTAS DE CINE: LA CONCHA Y EL REVERENDO

Regresamos a las Delicias Surrealistas con la proyección de La concha y el reverendo (1928), considerada por muchos críticos como la película inaugural del surrealismo, anterior por tanto a Un perro andaluz de Luis Buñuel y Salvador Dalí (1929).

Dirigida por Germaine Dulac, con guión y escenografía de Antonin Artaud, la película, narra bajo una atmósfera onírica e ilógica las obsesiones y deseos eróticos de un reverendo hacia la mujer de un general. El conflicto entre culpabilidad, frustración y deseo, además de una fuerte crítica al orden establecido, representado por los tres personajes principales (el clero, la burguesía y los militares), encontrará en la concha un elemento simbólico polisémico, con evidentes connotaciones sexuales, bajo el que gira todo el film.



El mediometraje, de 31 minutos, fue estrenada en Paris en febrero de 1928 no sin polémica, puesto que no gustó ni a los tradicionalistas bien pensantes ni a los propios surrealistas, que la calificaron de excesivamente suave y que Antonin Artaud consideró que había sido traicionada su idea original en la fase de producción por Germaine Dulac.

Sea como fuere, hoy son evidentes los logros fílmicos de La concha y el reverendo en la estética del cine surrealista, logros que serían reconocidos por Luis Buñuel y cuya influencia encontramos en Un perro andaluz.

La cita para descubrir esta “primera” película surrealista será el jueves 19 de enero a las 20:30 horas en la mítica librería La Delicia de Leer (C/ Juan Agapito y Revilla, 10), donde el Piojo Eléctrico portará una concha de peregrino del deseo.

Sobre Germaine Dulac: http://www.biografiasyvidas.com/biografia/d/dulac_germaine.htm http://lafilmosfera.blogspot.com.es/2014/03/germaine-dulac-el-cine-de-los-estados.html